Tradición vs modernidad. El caso de la arquitectura de Castro


Por Miguel Alfaro W.

Puchilco, Archipiélago de Chiloé

El archipiélago de Chiloé, se dio a conocer al mundo cuando la UNESCO reconoció a 16 de sus más de 200 iglesias, como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Tanto la arquitectura originaria en madera como el urbanismo de Chiloé, tiene gran tradición y formando parte esencial de la cultura chilota.

En las últimas semanas la ciudad de Castro, una de las principales ciudades del archipiélago, ha sido protagonista de un problema arquitectónico y urbanístico, que ha despertado variadas opiniones, sobre todo, en la relación de necesidades comerciales, tradición y arquitectura. En el centro histórico de la ciudad, cuya iglesia es la más alta del archipiélago, se comenzó la construcción de un Mall de grandes dimensiones, cuyas proporciones y estilo, han causado el disgusto de muchos expertos y sobre todo de la población.

Entrevistamos sobre el tema al arquitecto chileno Cristóbal Correa Ehlers, quien estudió en la Universidad Andrés Bello de Chile y en la ESAYA de Madrid. Trabajó en el estudio de Norman Foster (Londres), y actualmente es socio y fundador de cCe arquitectos en Santiago de Chile.

1.-Cristóbal, según tu experiencia en Londres, donde constantemente se debe pensar y repensar el encuentro entre arquitectura contemporánea y el patrimonio cultural, ¿Qué piensas que es lo fundamental de este encuentro?

Creo que lo fundamental es reconocer y mantener la dignidad de la arquitectura y espacios públicos en la ciudad, ya que éstos reflejan su historia y su cultura. Eso no quiere decir que la ciudad no pueda estar en constante cambio y desarrollo, ya que las personas también tienen necesidades distintas a las de un siglo atrás. Por eso creo que es la arquitectura y la planificación urbana quienes tienen la obligación de satisfacer esas necesidades y ellas deben proponer respuestas adecuadas para mejorar lo ya existente, enalteciendo el patrimonio cultural cuando es posible, y cuidando de no pasarlo a llevar por modas, fines utilitarios únicamente, falta de valoración.

2.- ¿Lo que está sucediendo en este momento en Castro refleja eso a tu parecer?

Claramente no. Si bien la necesidad de consumo existe en todas las ciudades y lugares, existen también muchas respuestas posibles que la arquitectura puede dar a esa necesidad de abastecimiento. El concepto de MALL, al pretender dar cabida a “todos los servicios en un solo lugar”, inmediatamente adquiere un tamaño, escala y proporción distinta al lugar en donde se emplaza. Si bien la idea de juntar servicios puede ser aplaudida por algunos y despreciada por otros, acá el problema está en la escala de la ciudad, del entorno (natural y cultural) vs la escala de esta construcción, ciega y arrogante, que pretende “marcar un hito” sin comprender su entorno, teniendo a dos cuadras una iglesia que es patrimonio de la humanidad, que por muchos años ha marcado el punto más alto de la ciudad, siendo punto de referencia para quienes transitan por la tierra o por el mar.

Proyecto Mall Paseo CastroCreo también que es necesario mencionar que, si bien no existe normativa que regule la estética de una construcción, sí existe un equipo de arquitectos que pueden elegir respetar o contraponerse a lo existente. Ambas opciones pueden tener buenos resultados, en la medida que se haga con inteligencia, sutileza y sobre todo reverencia. Ahora bien, conociendo el valor patrimonial de la Isla de Chiloé, de sus iglesias y de su arquitectura, y en particular de la ciudad de Castro, es preciso hacer un llamado a la ética profesional de los arquitectos de este proyecto. Hay que tomar conciencia de “qué” es lo que se está haciendo y “cómo” se está haciendo. Qué materiales se eligen, cuál es la forma del volumen, cómo se relaciona con su entorno y ante todo: cómo “enriquece” la vida y la dignidad de su gente y de la ciudad. Esto lo digo porque yo puedo entender que un empresario plantee un proyecto con alto índice de lucro, sin comprender bien los costos culturales de su proyecto, pero los arquitectos estamos llamados a “culturizar” no sólo a la ciudad, sino también al cliente o al empresario, haciéndole ver distintas opciones que cumplan con lo requerido y lo mencionado anteriormente.

3.- Si de ti dependiera, ¿qué solución darías al problema arquitectónico del nuevo mall, a los requerimientos comerciales de la población y al problema planteado por los defensores del estilo típico chilote de arquitectura?

Lo que hacen en la gran mayoría de ciudades europeas, que reconocen, valoran y por tanto cuidan su patrimonio arquitectónico, es dar cabida a estos espacios de aglomeración de consumo en las afueras de la ciudad, entendiendo que no se puede ni corresponde crear un edificio de tales envergaduras en el centro de ésta. Para lograr eso, es necesario que las autoridades lo entiendan así. Por tanto, es fundamental que el “plan regulador” lo contemple, porque si es que el plan regulador de una zona permite construcción en altura y uso comercial, obviamente está dando cabida a la construcción de un mall en un centro histórico como el caso de Castro.

Creo que es crucial que, en primer lugar sean las autoridades comunales las que no permitan que cosas como estas sucedan. Luego viene la responsabilidad del inversionista, arquitecto y todo el equipo que hay detrás de un proyecto como éste.

Iglesia de San Francisco en CastroHabiendo dicho eso, creo que si es que hay algo que caracteriza a la isla de Chiloé, a parte de su característica geografía, sus canales, y la cultura de su gente, son sus construcciones y modo de hacer arquitectura. La arquitectura contemporánea puede perfectamente entender y recoger esta rica tradición que comenzó hace casi 400 años con la construcción de las primeras iglesias. Usando nuevas tecnologías y metodologías de construcción, se puede generar algo nuevo “aprendiendo” de lo tradicional. Se pueden proponer nuevas formas, con nuevos materiales, que respondan con ingenio a las nuevas necesidades. Pero siempre respetando el lugar donde se está y reconociendo que lo ya existente es algo mucho más fuerte y más potente.

4.- ¿Qué pierde una cultura cuando pierde su patrimonio arquitectónico?

Pierde parte de su esencia, de su dignidad y de sus valores. Se transforma en algo sin personalidad propia, sin carácter, sin historia, y por tanto, sin valor a mi parecer.

5.- ¿Crees que el conflicto entre “herencia arquitectónica” y “arquitectura contemporánea” es algo que debemos madurar como continente latinoamericano?

Más que un “conflicto” creo que es una “relación” que debemos abordar de manera adecuada. Es un tema recurrente en la gran mayoría de las ciudades del mundo y también debemos entender que a medida que pasa el tiempo, cambian las necesidades, las metodologías constructivas, la tecnología y métodos de diseño, los materiales, etc., por lo que la respuesta que otorga la arquitectura a los temas actuales no puede ser la misma que hace 100 o 50 años. Pues somos los arquitectos los encargados de siempre proponer y buscar nuevas formas de habitar y vivir el espacio, pero siempre con el mismo objetivo: mejorar la vida de las personas, dignificando la vida de estos, de la ciudad y de su entorno. Ese es el desafío y no solo para los latinoamericanos.

5.- ¿Qué ejemplos, a tu parecer, tienen un buen encuentro entre tradición cultural y propuestas contemporáneas actualmente?

El Carre d´art en Nimes, Francia y la cúpula del parlamento alemán en Berlín, son dos proyecto que a mi juicio, muestran una buena forma de integración y respeto entre lo existente, historia, cultura y vanguardia.

En el caso del primero, un edificio se instala frente a un templo romano, otorgándole todo el respeto y manteniendo la integridad de éste. A través de un volumen de carácter contemporáneo, pero sin grandes alardes arquitectónicos sino que mas bien de líneas simples, se genera un dialogo entre tradición y vanguardia. No solo presenta su fachada principal al templo y genera todo el flujo peatonal dándole la cara a éste y activando el espacio que los separa, sino que también genera un espacio adicional de contemplación al templo, una plaza dura y un espacio público que permite tomar distancia y admirar esta gran obra milenaria. En definitiva el volumen contemporáneo es quien se pone “a disposición” de la historia, sin nunca dejar de lado la perfección de sus líneas propias y la creación de una propuesta satisfactoria para quienes lo habiten.


En el caso de Reichstag en Berlín, sobre un edificio existente de gran peso cultural e histórico, se instala esta nueva cúpula, que le entrega luz natural a la sala de sesiones, y al mismo tiempo permite recorrer el edificio en forma circular, permitiendo al visitante obtener distintos puntos de vista del edificio ya existente, pero a través de una actuación innovadora, con tecnología de punta al servicio de la cultura.

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  1. ¡ muy bien el arquitecto Correa ! se nota que entiende la problemática moderna.

  2. Fernanda Correa Ehlers

    Buenas respuestas Cristobal!!!

  3. guillermo ehlers

    CLARIDAD ABSOLUTA EN TU POSICION, ESTO TE PERMITE CON PERSEVERANCIA Y POSTURA SER VOZ AUTORIZADA EN EL FUTURO CERCANO.
    UN ABRAZO
    GUILLERMO EHLERS BUSTAMANTE
    ARQUITECTO P.U.C.

  4. Francisca correa

    muy acertadas las respuestas del arquitecto Csitobal Correa.Se nota que tiene clarisimo el tema de la problematica entre cultura versus consumo. Y a perseverar nuestras costumbres. Felicitaciones.

    Francisca Correa.
    Diseñadora y Fotografa.

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